26 enero 2010

El Salvoconducto Dalí.

Vivo cerca de Gran Vía, en Madrid, toda españa vive bajo una dictadura post-Franquista en el futuro, es como una dictadura pero con el dictador ya muerto aunque aún se seguían usando sus prohibiciones y dictaminaciones, y en el futuro, además.

En todo esto, estoy en casa jugando con una tortuga que tengo de mascota, que de pronto se convierte en Canna, salimos a la calle y comenzamos a follar delante de todos, viene un policía y nos arresta, pero llega mi madre que tenía una especie de papel firmado por alguien importante de la dictadura, un "salvoconducto" que permite sacar a cualquiera de arrestos, me entero de que se lo dió Dalí, el pintor (en el futuro, sí, así es el sueño), que se supone que llegó a ser una especie de alto cargo de la dictadura, y usa ese salvoconducto para liberarnos.

Luego, de pronto, estoy a las puertas de la caja acorazada recién abierta (en un atraco que parecía que yo había comenzado) de un Gran Banco Nacional, con un arma de la mano que comienzo a usar para abrirme paso hasta un coche deportivo amarillo que robo para escapar.

Escapo con el coche tras una dura y muy divertida persecución por la ciudad (qué bien me lo paso en mis sueños), de la que recuerdo un salto con el coche por las escaleras de la entrada de una iglesia, y consigo escapar al meterme en un garaje y cuando no me ven, cambio de coche.

2 comentarios:

E.S.V. dijo...

Curioso: en todos los sueños hay coches y actos delictivos. ¿Demasiado GTA? ;-)

Dremin dijo...

Yo siempre he dicho que los sueños no significan nada ni quieren expresar ninguna "nosequé" interior ni esas cosas que dicen, simplemente pasan, a veces son sólo cosas relacionadas que piensas mientras te comienzas a dormir.